lunes, 4 de marzo de 2013

Cuando el calor sofoca, elija bien las comidas


Cuando el calor sofoca, elija bien las comidas

La temperatura alta es condición ideal para la multiplicación de bacterias en los alimentos. Evite que un descuido al comprar, preparar y conservar sus comidas le haga pasar un mal momento durante sus vacaciones.

Las altas temperaturas y el clima húmedo son condiciones ideales para la reproducción de bacterias como la salmonella y el estafilococo, que pueden producir una molesta intoxicación alimentaria, o como el clostridium botulinum, responsable debotulismo, una enfermedad poco común, pero que puede resultar fatal.

Por eso, prestar atención a cómo manejamos los alimentos puede ahorrarnos un disgusto durante las vacaciones. Los productos perecederos como los lácteos, las carnes o los embutidos deben estar siempre bien refrigerados y ser devueltos a la heladera al terminar de comer. Esto es particularmente importante en días de calor extremo, dado que en poco tiempo los alimentos pueden adquirir temperaturas que favorecen la reproducción de bacterias.

Por otra parte, ya sea para aprovechar el día en la playa o porque simplemente no tiene ganas de cocinar (después de todo ¡son las vacaciones!), es posible que se convierta en cliente habitual de los puestos ambulantes de choclo, panchos o hamburguesas, que no se destacan precisamente por la higiene en la manipulación y cocción de los alimentos.

Además, durante las vacaciones es frecuente que las comidas se preparen al aire libre, como sucede con el típico asado, la “picada”, o los sándwiches, que son sumamente prácticos para los campamentos o excursiones. Sin las facilidades de la cocina, las condiciones de higiene distan de ser ideales, lo que también contribuye a la contaminación de los alimentos.

A esto hay que sumarle que los hombres, asadores de ley, suelen ser más descuidados que las mujeres a la hora de cocinar, y por lo general usan los mismos utensilios para cocinar las carnes crudas y las cocidas sin lavarlos, lo que favorece la transmisión de las bacterias.

Síntomas y riesgos


Para la mayoría de las personas, la salmonelosis (intoxicación causada por la salmonella) no es peligrosa y provoca sólo síntomas molestos como diarrea, vómitos, fiebre, cólicos, escalofríos y malestar general, al igual que la intoxicación por estafilococo que puede causar náuseas, vómitos y cólicos. Los adultos mayores, niños pequeños o personas con un sistema inmunológico comprometido, sin embargo, pueden requerir hospitalización debido al peligro de deshidratación.

Los síntomas del botulismo, en cambio, son más serios e incluyen dolor de cabeza, náuseas, problemas oculares y motrices, dificultad para tragar y hablar, y parálisis de los músculos de la respiración, y pueden conducir a la muerte.

¿Cuáles son los alimentos que pueden provocar una intoxicación?


La carne cruda o mal cocida de ave (especialmente pollo), vaca y pescado, al igual que los huevos crudos pueden transportar la salmonella.

Tenga especial precaución con la mayonesa y la salsa golf ya que contienen huevo y, como no son cocinadas a altas temperaturas, no se neutraliza a la bacteria. Las frutas y hortalizas pueden transportar la bacteria si estuvieron en contacto con otros alimentos contaminados.

También pueden producirse intoxicaciones por estafilococo debido al consumo de ensaladas de atún, pollo, papa, pasta y postres con crema. Por último, los embutidos y enlatados de carnes, pescados y algunas hortalizas pueden contener la toxina que produce botulismo.

Cómo prevenir las intoxicaciones de verano


El calor va a estar con nosotros un buen tiempo, y con él, las bacterias. Pero siguiendo algunos consejos sencillos, podrá combinar practicidad y seguridad:

  • si pasa el día en la playa, compre una heladerita portátil, y asegúrese de que esté bien provista de hielo. Una vez allí, colóquela a la sombra.

  • no consuma productos de venta callejera, especialmente salchichas, hamburguesas y chorizos.

  • si prepara sandwiches y sobran, tírelos. No los guarde para la noche o para el día siguiente.

  • si cocina al aire libre, asegúrese de instalarse en una zona bien higienizada.
    durante los días de calor, los alimentos listos para consumir no deben permanecer fuera de la heladera más de 1 hora.
 
  • si el hombre de la casa insiste con el asado… ¡asegúrese de que lea esta nota!
 

Y durante todo el año…

  • no utilice para los alimentos cocidos los mismos utensilios utilizados para manejar alimentos crudos.
 
  • evite el contacto entre los alimentos crudos y cocidos.
 
  • no descongele carnes u otros alimentos a temperatura ambiente.
 
  • no compre comidas que estén el mostrador (por ejemplo, tartas).
  • Recuerde que la refrigeración es importante.
  • evite productos como embutidos o quesos “caseros” si no conoce su procedencia. Elija las versiones comerciales.
  • asegure una correcta higiene tanto de la persona encargada de manipular los alimentos como del lugar donde cocina. Los utensilios, paños y rejillas, los pisos y las paredes de la cocina son fuentes de contaminación si no se los lava con agua, jabón y lavandina.
  • si es posible utilice una tabla limpia para picar o cortar la carne y otra para los vegetales.
  • lave bien la verdura y condimente con vinagre o limón (el ph ácido mata a las bacterias).
  • cocine suficientemente los alimentos. Si quedan partes crudas hay riesgo de que se desarrollen nuevos gérmenes.
  • coma los alimentos inmediatamente después de cocinarlos, esto evita la proliferación de microbios.
  • guarde cuidadosamente los alimentos cocinados. Si no van a ser consumidos colóquelos en la heladera, el congelador o el freezer. No los deje a temperatura ambiente.
  • los alimentos cocinados que fueron refrigerados deben calentarse a altas temperaturas.
  • lave cuidadosamente las frutas y verduras frescas.
  • coma las frutas sin cáscara.
  • evite el consumo de mayonesa casera y huevos crudos.
  • si come afuera, elija las carnes bien cocidas y recién hechas.
     
Fuentes consultadas: OMS y ANMAT

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